Sabiduría Kundalini: los Nadis, el Sushumna y el misterio de la Shakti
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Hoy quiero compartir contigo una enseñanza que ha transformado mi forma de entender la energía y mi propio cuerpo: la anatomía sutil del ser humano según la tradición de Kundalini.
Para comprender el despertar de la conciencia, primero es necesario entender el mapa de nuestra energía interna. Y créeme, esto no es solo teoría: es algo que he vivido en mi propia piel trabajando con Reiki Kundalini.
1. Los Nadis: ríos de luz
La palabra Nadi proviene de la raíz sánscrita nad, que significa "caudal" o "movimiento". En el cuerpo sutil se dice que existen miles de nadis, pero tres son los canales principales que rigen nuestra existencia: Ida, Pingala y Sushumna.
Ida Nadi (canal izquierdo): energía lunar, receptiva, fresca e introspectiva, asociada a la calma y a la interiorización. Termina en la fosa nasal izquierda.
Pingala Nadi (canal derecho): energía solar, activa, cálida y dinámica, ligada a la acción y la vitalidad. Termina en la fosa nasal derecha.
Sushumna (canal central): el camino de la no-dualidad, que recorre la columna desde la base hasta la coronilla. Cuando el prana entra en Sushumna, la mente se aquieta y surge la verdadera meditación.
El secreto es que la mayoría de las personas vivimos oscilando entre Ida y Pingala, atrapadas en la dualidad. Mientras el flujo se mantiene solo en estos dos canales, la mente queda dispersa entre pasado y futuro, deseo y rechazo.
¿Cómo se siente cada canal?
Cuando Ida domina, te sientes:
Introspectiva, reflexiva, incluso melancólica.
Apagada, con poca energía para la acción.
Fría, lenta, necesitas más descanso.
A veces triste sin motivo aparente.
Cuando Pingala domina, te sientes:
Dispersa, mental, nerviosa.
Activa pero sin foco, haciendo mil cosas a la vez.
Caliente, acelerada, con dificultad para parar.
Ansiosa, inquieta, con pensamientos que no paran.
Cuando Sushumna se activa, experimentas:
Calma profunda pero despierta (no es sueño).
Claridad mental sin esfuerzo.
Sensación de presencia pura, sin "yo" que controle.
Paz que no depende de circunstancias externas.
2. Sushumna: el camino central
Sushumna es el canal central que recorre la columna desde la base (Muladhara) hasta la coronilla (Sahasrara) y se asocia al estado de no-dualidad.
Mientras la energía circula solo por Ida o Pingala, permanecemos sujetos a los condicionamientos y al karma. Pero cuando el aliento (prana) entra en Sushumna, la mente se aquieta y surge la verdadera meditación.
Prácticas como Nadi Shodhana buscan equilibrar las corrientes solar y lunar para favorecer que el prana penetre en el canal central. Ese equilibrio es la puerta hacia estados de conciencia más profundos.
3. Los secretos de la Shakti (Kundalini)
Shakti es la energía primordial, el poder creativo del universo que también vive en cada ser humano como Kundalini Shakti. Tradicionalmente se la representa como una serpiente enroscada y dormida en la base de la columna, símbolo de un potencial espiritual todavía latente.
Cuando Kundalini despierta, no se trata solo de más energía, sino de una transformación de la conciencia que asciende por Sushumna, atravesando chakras y deshaciendo nudos de miedo y apego. El viaje culmina en la unión mística de Shakti con Shiva, la conciencia pura, lo que simboliza el fin de la sensación de separación entre individuo y cosmos.
Mi despertar de Kundalini: lo que nadie te cuenta
Cuando mi Kundalini se despertó, llevaba seis meses practicando Reiki Kundalini todos los días después de recibir la maestría. Y un día, de repente, empecé a sentir un quemazón intenso en el coxis, en ese huesecillo del final de la espalda, justo en la base de la columna.
No era un dolor muscular ni nada parecido. Era como si literalmente me estuviesen poniendo un encendedor en ese hueso. La sensación era tan fuerte que no podía ni dormir. Estuve a punto de ir a urgencias porque no entendía qué me estaba pasando.
Lo curioso es que, durante esos seis meses de práctica, yo había llegado a pensar que a mí no se me despertaría la Kundalini, porque dos veces en mi vida me había caído de culo y me había dado golpes muy fuertes en el coxis.
La primera vez, mi hijo (que era pequeño) me quitó la silla cuando me fui a sentar y me metí un porrazo tremendo. La segunda vez, iba cargada con varias bolsas con la compra, dispuesta a cargar el coche, metí el pie entre la acera y el coche, me caí y me volví a golpear justo en el mismo sitio. Con ese último golpe estuve meses mal.
Así que cuando pasaron los primeros meses practicando y no notaba nada, llegué a creer que quizás esos golpes habían bloqueado algo en esa zona. Son cosas que a veces pensamos, ¿no?
Pero no. La Kundalini estaba ahí, esperando el momento.
Esa quemazón tremendamente intenso me duró dos días y medio seguidos, y más o menos por la tarde del primer día se encendió también mi deseo sexual de una forma que nunca había experimentado. No era algo sutil: era una fuerza arrolladora, intensa, que iba de la mano con ese fuego en la base de la columna.
Conforme pasó el tercer día, la intensidad del fuego fue bajando poco a poco, y con ella también el deseo sexual. Por la mañana del cuarto día ya estaba más o menos normal, pero aquella experiencia me marcó para siempre.
Fue entonces cuando entendí por qué le llaman "el fuego de Kundalini". Hasta ese momento, yo lo veía todo de un modo romántico: "el fuego sagrado que asciende por la columna, el despertar espiritual…". Suena bonito cuando lo lees en los libros o en las clases de Reiki Kundalini. Todo el mundo quiere despertar su Kundalini. Ahora está muy de moda experiencia de la activación Kundalini, donde los participantes se recuestan en círculo y el facilitador les mueve la energía, despertándola. Que peligro... No saben lo que hacen despertándola así y dejándote con la energía despierta sin estar preparado.
Cuando la Kundalini realmente se despierta, no es nada mágico ni místico en esos primeros días. Es físico, es intenso, es incómodo, es doloroso. Y si no sabes lo que te está pasando, puedes asustarte mucho.
4. La clave práctica: aliento e intención
Por eso siempre les digo a mis alumnos de Reiki Kundalini: Kundalini es una fuerza real, poderosa, creativa y sexual a la vez. No es solo "luz y amor". Es fuego, es transformación, y hay que estar preparado para acompañarla con respeto, consciencia y sin forzarla.
Y si no se te despierta ahora, no te preocupes. No dejes de practicar, sigue adelante. Porque es con la práctica cuando realmente la Kundalini se despierta. Practicar es prepararse, y la Kundalini solo llega cuando estás preparado. Ya ves... a mi me tardó seis meses practicando todos los días.
Trabajar con estas energías requiere tres actitudes esenciales descritas en muchas tradiciones del yoga energético:
Purificación (Nadi Shuddhi): Un cuerpo y una mente llenos de toxinas y bloqueos emocionales no pueden sostener con estabilidad el ascenso de la Shakti. La limpieza física y mental es la base.
Quietud del prana: La respiración y la energía están unidas. Al hacer más consciente y estable el aliento, los nadis se ordenan y la mente se vuelve más clara.
Entrega (Sharanagati): La Shakti no responde al control del ego, sino a la rendición profunda. Más que forzar la energía, se trata de retirar los obstáculos para que, por su propia naturaleza, ascienda hacia su origen.
Lo que viene después del despertar: el ascenso y los bloqueos
Conjuntamente con el despertar de Kundalini —junto con los síntomas del coxis y el deseo sexual— vienen otras cosas. No es solo eso.
La energía, una vez despierta, comienza a ascender por la columna. Y conforme va subiendo, va quemando los bloqueos de los chakras a medida que tú sigues trabajando con tu práctica.
Pero aquí viene algo que casi nadie te cuenta: si llega un momento en que un chakra está muy, muy bloqueado y tú dejas tus prácticas, ¿qué sucede?
Que la energía se estanca en ese chakra y no puede subir. Y ahí es donde verdaderamente el fuego de Kundalini comienza a actuar de forma intensa, incómoda, a veces dolorosa y otras veces peligrosa (lo que viene siendo el síndrome de Kundalini, si la energía se estanca en la zona de la cabeza, que provoca graves problemas emocionales y mentales, pero eso ya es historia para otro post).
Mi experiencia con el bloqueo en el corazón
A mí me pasó que la energía se me estancó en el chakra del corazón.
Durante casi un año estuve muy enferma, sintiendo literalmente que me quemaba por dentro. No era un calor normal. Era un quemazón que salía de dentro hacia fuera, desde el corazón hasta la cabeza.
Se me ponía la cara muy roja: la barbilla, los mofletes, el cuello, el pecho por delante… todo el escote lo tenía siempre rojo. Era como si tuviese una alergia constante.
Llegué a pensar que era alergia al incienso, porque meditaba (y medito) diariamente. O a las velas aromáticas de canela que usaba. Incluso llegué a pensar que era del agua del grifo, que quizás tenía alguna sustancia que me hacía reacción. Incluso comencé a comprar agua mineral y desde entonces no bebo del grifo, aunque al final descubrí qué era lo que me producía ese malestar que en mi, llegó al grado de enfermedad leve.
Hasta tuvieron que pincharme contra la alergia porque no mejoraba. Los médicos no encontraban nada. Yo no tenía ni idea de lo que me estaba pasando.
No era como cuando te quemas la piel con algo y te duele por fuera. Era al revés: me quemaba desde dentro, como si el fuego estuviese en mis órganos, en mi pecho, en mi interior, y tratara de salir.
Obviamente no tenía ninguna señal física más allá de ese enrojecimiento y calor intenso por dentro, que sentía que me quemaba viva. Literal. Porque la sensación era tan real y tan intensa que llegué a pensar cosas irracionales. Incluso llegué a pensar en eso que explican de la combustión espontánea, esas historias de personas que se han incendiado por dentro sin causa aparente. Ahora me pregunto si algunos de esos casos no habrán sido energía Kundalini muy bloqueada en personas que no sabían lo que les estaba pasando.
No lo sé con certeza, pero yo viví ese fuego interno durante casi un año. Y siempre he pensado que quizás esa intensidad de calor en la zona del corazón y la cabeza pueda influir negativamente en las neuronas, en el cerebro, en el sistema nervioso. No tengo pruebas, pero es lo que sentí en mi propio cuerpo.
Luego me di cuenta de que no era ninguna alergia. Era la Kundalini atascada en el corazón.
Lo que sí sé es que ese bloqueo solo se resolvió cuando volví a la práctica constante, cuando dejé de resistirme y empecé a trabajar emocionalmente lo que ese chakra guardaba: miedo, dolor, culpa, pérdidas no procesadas.
Cuando el corazón se abrió, la energía volvió a fluir. Y el fuego dejó de quemar para convertirse en calor suave, en expansión.
Mi experiencia con Ida y Pingala
Durante años trabajé con mi energía sin entender realmente por qué había días en los que me sentía dispersa, mental, nerviosa (Pingala dominante) y otros en los que estaba apagada, introspectiva hasta el punto de la tristeza (Ida dominante).
Fue con la práctica constante de Reiki Kundalini cuando noté por primera vez ese punto de equilibrio: una calma activa, una claridad sin ansiedad. Ahí entendí que no se trataba de "tener más energía", sino de equilibrar las corrientes que ya tenía dentro.
Reflexión final: reconocer tus canales energéticos
Desde entonces me reconozco. Sé cuándo está actuando más Ida, cuándo está actuando más Pingala, o cuándo estoy con Sushumna (el canal central).
Esa conciencia ha cambiado completamente mi forma de vivir, de tomar decisiones y de relacionarme con mi propia energía.
El estudio de los Nadis y del Sushumna no es solo teoría, sino un mapa práctico para el viaje interior. Cuando el canal central se ilumina, el tiempo parece detenerse, el miedo se disuelve y empiezas a experimentar la realidad como la misma energía que sostiene todos los mundos.
En el curso de Reiki Kundalini que ofrezco en mi escuela, se trabaja desde desde este mapa energético porque, sin él, muchas experiencias de Kundalini pueden resultar confusas o incluso asustar. Cuando alguien siente calor en la columna, presión en la frente o emociones intensas sin razón aparente, sabe que no está "perdiendo el control", sino que está empezando a sentir el movimiento de Shakti en sus nadis, porque les he explicado mi experiencia.
Comprender la anatomía sutil te da las herramientas para acompañar el proceso con consciencia, no con miedo.
Que la Shakti interna guíe tu camino hacia la luz del Sushumna. 🔥✨
Anna María Rubio Cintas
ENERGÍA REIKI KUNDALINI ESCUELA HOLÍSTICA
2 comments
Muchas gracias por compartir tus conocimientos Anna.
Realice el curso de Reiki Kundalini simplemente gracias es un antes y un después. Cambias para bien. Lo recomiendo
Gracias Marta tu comentario. Un abrazo grande!