Las almas gemelas tienen los mismos intereses, su atracción no es sólo física o sexual y la ternura ocupa sus instantes y sus miradas . Ese amor trasciende la edad, la materia, la raza, el credo, las distancias .
Al verse, sienten una infinita necesidad de abrazarse y besarse y expandir las energías de sus corazones.
Ambas desean crecer espiritual e intelectualmente, se incentivan mutuamente por ese crecimiento personal, no existe entre ellas el egoísmo ni la individualidad y tienen el deseo, aunque inconsciente, de llevar a cabo su misión juntos.
Se complementan en todos los sentidos… ¡casi piensan lo mismo!
Si estás esperando el amor verdadero debes activar ese
reencuentro, manteniendo la fe en su llegada, tomando cada
experiencia como un paso adelante, orando, llamándolo y
bendiciendo a ese ser que aún no conoces pero esperas, él también
estará esperando por ti.
Cuando la soledad duele más, aparece al fin.